Historias Eróticas 43: La estudiosa de las pollas

Las mujeres intelectuales solemos tener fama de feas, sosas y mojigatas. Craso error, yo tengo gafas, me encanta la lectura, estoy buena y soy ninfómana. Una vez tuve una aventurilla con un joven bibliotecario después de haberle solicitado algunos libros bastante subidos de tono.
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